Test drive

Manejamos la nueva Ford Ranger

La pick-up del óvalo se renueva en varios aspectos y estas son las primeras impresiones de manejo.

Manejamos la nueva Ford Ranger

El mundo de las pick-ups, especialmente las medianas, está picante y tras la llegada de más competidores y especialmente de la nueva Hilux (se hace claro en el nuevo slogan “Todo se puede superar"), Ford decidió no dormirse en los laureles y renovar su Ranger con cambios que no son solo estéticos, incluyendo mejoras de equipamiento y refinamiento.

Ya te hablamos de la renovación de la Ford Ranger, tanto por nuestro canal de Twitter, en vivo desde el lanzamiento, como en una nota específica (click acá), así que ahora nos vamos a concentrar en las sensaciones que nos dejó detrás del volante en las pruebas de manejo organizadas por la marca hoy en la provincia de Misiones.

La combinación de soportes de motor hidráulicos y la dirección con asistencia eléctrica aportan mucho confort.

Nos tocó subirnos a borde la versión que recibe mayores novedades, la 3.2L TDi Limited, en nuestro caso con caja automática.

Lo primero que podemos decir es que la combinación de soportes de motor hidráulicos y la dirección con asistencia eléctrica aportan mucho confort. Junto a la insonorización de la cabina, casi no nos damos cuenta de estar manejando un motor gasolero, ya que casi no llegan vibraciones al habitáculo. En cuanto a la dirección, se pierde conexión (tacto) entre volante y ruedas, pero es ligera en bajas velocidades y se endurece correctamente en velocidad, y también nos libra de cimbronazos en situaciones como la conducción off-road.

La caja de cambios automática de 6 relaciones también tuvo un retrabajo, si bien aún percibimos el resbalado del convertidor de par durante las fases de aceleración, es fluida y el paso de cambios muy progresivo.

Respecto del manejo off-road, tuvimos oportunidad de circular por senderos abiertos en medio de la selva, donde el camino estaba lejos de ser parejo y las suspensiones hicieron un buen trabajo. Andando en 4X4 de Baja, pudimos apreciar la virtud del bloqueo de diferencial, cuando las ruedas empezaron a patinar en un cruce de ejes, apretamos el botón pertinente y la nueva Ford Ranger pasó “caminando” el escollo. Además, pudimos comprobar en persona la capacidad de vadeo de 800 mm pasando por profundos badenes anegados.

Casi no nos damos cuenta de estar manejando un motor gasolero

Finalmente está el interior con su nuevo tablero que pasa a unas líneas más rectas y horizontales, integrando en la parte central una pantalla táctil de 8” con el sistema Sync que permite controlar diversos parámetros como navegación GPS, climatizador (ahora dual), estéreo, teléfono y demás dispositivos conectados ya sea por cable con 2 puertos USB, SD, Aux. o Bluetooth.

El último punto es el cuadro de instrumentos que parece directamente importado del nuevo Mondeo, en el que el velocímetro analógico es rodeado por dos pantallas multifunción. A mi parecer, no es la mejor solución ya que no permite ver datos del mismo tipo al mismo tiempo, por ejemplo la computadora de viaje y el tacómetro, y sobrecarga al volante de botones, pero esos son gustos personales.

En resumen la renovada Ford Ranger es una pick-up sumamente refinada, tecnológica y potente, al menos en su versión Limited 3.2L con 200 CV, muchos gadgets modernos vistos en autos de segmentos grandes y un alto nivel de separación de las vibraciones y ruidos provenientes del camino y de la mecánica.

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