Test drive

Manejamos la nueva Nissan Frontier

Antes que nadie en el país nos subimos a la pick-up que llegaría a Argentina.

Manejamos la nueva Nissan Frontier

Nissan acaba de presentar en México a la nueva generación de la Frontier, pick-up que es producida en ese país y por consiguiente cuenta con grandes posibilidades de llegar a nuestro país durante este año. Como Autocosmos tiene presencuia en toda América Latina, incluyendo al país azteca, tuvimos la oportunidad de manejarla y aquí te contamos en exclusiva cuales fueron las primeras impresiones que nos dejó.

Siguiendo las actuales tendencias, su diseño la acerca más a una SUV que a un vehículo destinado al trabajo duro. Si bien las versiones de entrada se aprecian bruscas, los interiores están cuidados y hasta en esas versiones el confort está presente en las plazas de los cuatro y hasta cinco pasajeros.

El tren motriz es nuevo con un cuatro cilindros naftero de 2.5 litros normalmente aspirado, montado longitudinalmente que eroga 158 CV y 234 Nm de torque, acoplado a una transmisión manual de seis velocidades. Sabemos que al país es más probable que llegue con un motor turbodiesel que debería entregar un mínimo de 170 caballos.

La suspensión trasera también evolucionó de un tradicional eje rígido con ballestas semielipticas a uno con cinco brazos de control con resortes helicoidales como elemento elástico, lo que la hace robusta para la carga, más de 1.100 kilos, pero confortable para los pasajeros.

En México, a partir de las versiones intermedias se ofrece con ABS y airbags para conductor y pasajero. Todas las versiones ofrecen sistema de audio con entradas USB, iPod Connector y AUX.

Nuestra prueba fue corta, pero pudimos recorrer varios tipos de terreno, desde el asfalto liso como una mesa de pool, hasta caminos de tierra que si nos dieron suficiente retroalimentación de la nueva suspensión trasera, haciendonos sentir que el comportamiento es mucho más similar al de un auto de pasajeros que al de un vehículo de carga. Ya la probaremos más a fondo y les daremos nuestras impresiones.

Como lo comentamos líneas arriba, nuestra unidad de prueba fue la tope de gama que incluía por ejemplo el sistema de audio con bluetooth y comandos en el volante, aire acondicionado, cuatro ventanillas eléctricas y tapizados de material textil resistente con un buen tacto y diseño. El tablero está fabricado con un material que a la vista se aprecia “soft touch” muy bien logrado porque no lo es. La calidad de plásticos es más atribuible a un SUV que a un vehículo de trabajo.

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