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¿Qué se siente ser piloto por un día?

Viajamos hasta Córdoba en un Citroën DS3 para disfrutar del GP Track Experience. ¿No sabés de qué se trata? Te van a dar ganas de participar.

¿Qué se siente ser piloto por un día?

Si nos seguís en Facebook, seguramente estás al tanto de que hace poco sorteamos un lugar para el GP Track Experience en Córdoba, específicamente en el autódromo Oscar Cabalén en la ciudad de Alta Gracia. El ganador fue Rodrigo Delpino, que jugó de local ya que reside en la misma provincia, pero nosotros tuvimos que trasladarnos desde Buenos Aires a bordo de un Citroën DS3, que aprovechamos para probarlo en profundidad.

Recorriendo la autovía respetando las velocidades permitidas pudimos llegar mucho más rápido de lo que pensamos, en apenas 7 horas. El DS3 se demostró ser muy cómodo en ruta, pero todavía le esperaba lo mejor: la exigencia en pista.

La gente de GP Track Experience nos citó bien temprano al autódromo, un poco antes de las 8:30 a.m. del sábado ya podía verse en el portón del circuito a los primeros participantes, ansiosos por girar. Junto con los autos no tardaron en llegar el equipo de fotógrafos, las carpas de los sponsors donde se ofrecían repuestos y servicios, como así también dos simuladores de manejo, que fueron el deleite de los acompañantes que no salieron a pista. Todo esto amenizado con música de fondo, que nos daba la sensación de estar en medio de una película sobre tuning.

La sensación de ser piloto se tornó más real cuando ocupamos todos los lugares de los boxes con nuestras máquinas, donde muchos entusiastas se tomaron bastante en serio el hecho de correr en una pista, ya que se los podía ver realizando ajustes de último momento, reemplazando los neumáticos de calle por unos lisos y “toqueteando” varios aspectos del auto.

Sin dudas, uno de los aspectos más importantes de este evento es la camaradería, si bien algunos eran participantes frecuentes, los “nuevos” éramos rápidamente incluidos en el grupo, conversando sobre modificaciones, motores, y todas esas cosas que nos gustan a los que amamos los autos. Al respecto, vale destacar que no todos los participantes tenían autos increíblemente preparados, además de nuestro Citroën DS3 stock había vehículos como unos FIAT 500 Sport, Palio Sporting y Punto, un Chevrolet Sonic sedán y algunos VW Vento sin muchas modificaciones más allá de algunos retoques en la suspensión.

Pero la mayoría de las miradas se las llevaron las “bestias” del track day, entre las que podemos destacar un Honda S2000 con compresor y más de 400 CV, varios BMW Serie 1 Coupé “enfierrados”, tres Hyundai Génesis y varios exponentes del Grupo Volkswagen, entre los que se destacaban numerosos Golf GTI, (especialmente un V6 4Motion), un Passat W8, un SEAT León modificado, un Audi TT y varios Scirocco. Lo interesante es que la mayoría de las modificaciones estaban enfocadas en mejorar la performance, potenciando el motor o modificando la suspensión.

 

El momento de salir a pista

Antes de subirnos a los vehículos, tuvimos una charla técnica a cargo de Francisco Viel Bugliotti, quien nos dio algunos tips sobre cómo tomar las curvas, realizar los sobrepasos, pequeños trucos a la hora de tomar las “S” y esencialmente, a darle un marco de seguridad a nuestra diversión.

Luego de unas vueltas de reconocimiento, fuimos separados en dos categorías según el rango de potencia. Obviamente estuvimos en la “2da división”, ya que nuestro DS3 sin turbo con 120 CV no prometía demasiado contra los vehículos que superaban holgadamente los 300 CV. Sin embargo, la diversión no se hizo esperar, ya que utilizamos el circuito más largo disponible en el Cabalén, con unas largas rectas atravesadas por curvones que ponían a prueba el coraje y la pericia de los pilotos.

Gracias a sus neumáticos de perfil bajo y a un recorrido relativamente corto en la suspensión, nuestro Citroën DS3 se comportó muy bien en las curvas, subvirando cuando lo exigimos de más pero siempre comportándose previsiblemente. Compartimos pista con vehículos de mayor potencia y menor peso, que nos aventajaban en las rectas pero con los que achicamos distancias en las curvas, en gran parte debido a “tomarle la mano” al circuito y empezar a frenar cada vez menos y dibujar mejor las curvas.

El día se organizó en cuatro tandas de diez minutos, suficientes para darle de 5 a 6 vueltas al circuito en cada una y preservar la integridad de los autos, ya que después de esta exigencia, se nota bastante cómo las cubiertas y los frenos comienzan a perder eficacia. En este sentido es importante recordar que una vez finalizada la tanda, se debe dejar el motor encendido para que se refrigere bien y no debe colocarse el freno de mano bajo ninguna circunstancia, ya que si las pastillas están muy calientes pueden dejar residuos, o en el peor de los casos, adherirse sobre el disco.

A medida que avanzaba el día la temperatura descendía, ya que en el horizonte se vislumbraba una tormenta que amenazó durante toda la jornada con finalizar la diversión. Finalmente llegó, pero esto no significó el fin de las actividades, ya que los más aventurados tuvieron la oportunidad de girar (con mucha precaución) en el circuito empapado, toda una experiencia.

El día culminó con un concurso en el que la mayoría de los participantes recibieron alguno de los tantos premios obsequiados por los sponsors, desde estadías en hoteles hasta carreras de karting, pasando por repuestos para el auto y servicios relacionados al mundo motor.

Al finalizar la jornada, luego de casi 8 horas dentro del predio del circuito, nos fuimos con la sensación de que queríamos volver al otro día. Cuando llegamos, pensamos que nuestro Citroën DS3 no iba a estar a la altura, pero nos hizo divertir tanto que se ganó nuestro cariño, al fin y al cabo, le pudimos correr de igual a igual (e incluso un poco mejor) que algunos autos preparados.

 Manejar un auto, cualquiera sea su performance, es una experiencia casi obligatoria para todo aquel que disfruta conducir. No sólo es una oportunidad para divertirse en grande, sino que además nos permite conocer los límites de nuestro vehículo y darnos cuenta que con sólo un día de experiencia, nuestro estilo de manejo mejora considerablemente.

Agradecemos a toda la gente de GP Track Experience y especialmente a José María Menso por la invitación, seguramente dentro de poco tengamos más novedades y otra oportunidad para que participes de esta experiencia increíble.

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